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domingo, 11 de abril de 2010

VELATORIO

Ataud abierto con madre muerta. Hijo sólo, sentado al lado, con las manos en la cara, llorando en silencio. Después de un largo silencio...

MADRE: ¿Has llamado a tu hermano?
HIJO: ¡Joder! (de pie. Después de un brinco inicial, retrocede incrédulo, lentamente, entre aterrado, descompuesto y con la boca abierta, sin poder articular palabra)
MADRE: (hablando muy deprisa, quieta y con buen tono de voz) Que si has llamado a tu hermano, que venía a comer hoy y va a llegar a casa y se va a encontrar que no hay nadie y no tiene llave, porque se la dejó el martes en casa en el cenicero y mira que le recuerdo siempre que coja el móvil, las llaves y la cartera, y nada oye, como el que oye llover. No veas la que está cayendo, y tengo toda la colada blanca tendida, las sábanas, las toallas, todo lo grande, empapado, qué mala leche. Fíjate, había descongelado potaje para comer, que lo pongo siempre en vigilia, que le encanta a él, aunque el bacalao no le va mucho, a mí me priva, soy muy pescadera, pero a él la verdura, la verdura, que la compro toda fresca, nada de congelados, que pierden toda la vitamina, y se pone morado. Qué pena, se va a echar a perder. Vete si no después y te lo llevas a casa en un “taper”, aunque sea le haces un puré al niño, que no veas qué puré va a salir, todo fresco, vamos mucho mejor que un potito. No, vosotros le dais de comer al niño de maravilla, tu mujer es muy completa. ¡Qué rico está mi niño!, ¡corazón!, ¡cómo está de bonito!. Anda que vaya nochecita que os ha dado con los dientes. Ya os dije que le diérais el “pidural” ese en cuanto el niño se ponga un poco chinchoso. Yo a vosotros os daba en las encías un potingue que me mandaba el puericultor, uy, a mi Marta le salieron los dientes de abajo...
HIJO: (llorando, desesperado) ¡Mamaaaa! Por favor... ¿qué es esto, qué pasa?
MADRE: (sin pausas) Pues que va a pasar, que hace un frío en esta casa, mira que le dije a tu padre que me arreglara esa calefacción, pues nada, se murió el pobre y ahí se quedó. Claro, la he encendido y aquello olía a perro muerto, y ha pegado un pedo que han saltado los plomos, menos mal que le dije al electricista que me arregló los enchufes de la tele, el que me puso lo del “tedeté”, que me cobro 30 euros por ponerme un enchufito, le dije que me pusiera un poco de cinta aislante en el cable que estaba pelado, y aún así casi salimos ardiendo. El mes pasado pagué 80 euros de luz, es que no veas como sube con las calefacciones. Como me bajen la pensión no sé que voy a hacer y eso que con los 400 euros que cobro de tu padre voy tirando. Menuda cara de raspa tiene la De la Vega esa, la que es la segunda de Zapatero, y está en los huesos la tía, aunque eso sí, va siempre elegantísima. Y los otros que no quieren colaborar, siempre discutiendo, llevando la contraria a lo que sea, ¡pues que hagan algo, joder, que encima que ganan un dineral no hacen más que llevar la contraria por “esport”! Yo no soy ni de unos ni de otros, yo no entiendo de política, yo votaba lo que me decía tu padre y como todos en su trabajo son unos fachas, pues hala, a la derecha. Solo cuando ganó Felipe, que me dijiste tú que le votara...
HIJO: Aha. (Atónito. Se sienta de nuevo en la silla)
MADRE: ... y le voté, lo hice por ti, pero a mí me da igual, son todos unos mangantes que van sólo a lo suyo, a chupar del bote, aunque trabajan ¿eh?, porque envejecen muy rápido, fíjate como está Zapatero, está mayor, con lo majo que era. No deben tener tiempo ni para comer. Ayer me hice yo para comer una coliflor con aceite y vinagre que me encanta y de segundo me freí unos boquerones, un cuartito, me costaron dos cincuenta en el mercado Maravillas, tirado, por 3 euros sin contar mi naranja de postre, comí divinamente, y esta noche me voy a hacer una tortilla de habas... que me encanta... (silencio)
HIJO: Mamá, descansa de una vez.
MADRE: Si tienes razón, hijo, pero es que soy así, muy vital (pequeña pausa). Y muy nerviosa y mira que me decís que me relaje y respire, nada, tuve que dejar el Tai-Chi porque me aburría, fíjate que el profesor...
HIJO: Ya me lo has contado.
MADRE: Ya pero es que el profesor tenía delito: joven, más joven que tú, un poco místico, nos ponía una música que no veas, ¡un rollo!, bueno que me dormía no te digo más, dos horas la clase ¿tú te crees?, nada, duré una semana, le dije “mira es que tengo gimnasio por las mañanas, martes y jueves, y ahora por la tardes informática y no voy a poder...” me voy a apuntar a lo de las viudas, ahí en la calle Almirante, a ver si me da “vidilla”... (silencio)
HIJO: Mamá, para ya. Tranquila. Ya está.
MADRE: El caso es que ya no me duelen la rodillas, ni la operada. Desde que me tomé la homeopatía hace dos meses y dejé de tomar café. Y eso que yo he sido siempre muy cafetera, pues ahora nada chica, no sé, no me lo pide el cuerpo por lo que sea. Eso sí, me doy unas palizas de andar que no veas, una hora seguida o más. Con tu padre, hasta última hora, caminábamos a todas partes. Cuando ya estaba muy malito nos bajamos desde Cuatro Caminos hasta Tribunal y el pobre llegó exhausto, nos sentamos en un banco y me decía: “no puedo mamá, no puedo, esta mierda de cáncer”, y se golpeaba con el puño el pecho. El pobre... Andar es bueno para todo. Fíjate mi compañera del hospital, más joven que yo, pues casi diez años, y está hecha un “zepelín”, con un culo gordo, que se lo he visto yo cuando se ducha, porque claro, la habitación tan pequeña, y yo le digo Carmina, hija, es que tienes que andar, tienes que moverte, no hacer pereza, que te lo ha dicho el médico, no quedarte ahí apoltronada. Fíjate, yo, desde el segundo día de mi operación, que me dijo el médico que paseara con las muletas, pues ya estaba...
HIJO: ¡Máma! Descansa, por favor, no tiene sentido, además esto también me lo has contado antes...
MADRE: Hijo, ¿quieres oir algo que de verdad nunca he contado a nadie?
HIJO: No. Quiero que descanses.
MADRE: Yo sabía que nunca iba a morir.
HIJO: ¿Qué?
MADRE: Que siempre supe que no moriría.
HIJO: ¡Pero si estás en tu ataud porque ayer caíste fulminada con un derrame cerebral masivo!
MADRE: Pero no estoy muerta.
HIJO: ¿Y esta caja, y el certificado de defunción? Hablar estás hablando... ¡o estoy alucinando o me estoy volviendo loco, o...!
MADRE: Tú también sabes que no vas a morir.
HIJO: ¿Qué?
MADRE: Piensa un momento. No estoy diciendo nada que no sepas.
HIJO: No sé de qué me hablas.
MADRE: Sí que lo sabes.
HIJO: ¿Y papá no está muerto, entonces?
MADRE: Papá sí, pero porque él quería morirse.
HIJO: ¿Me estás diciendo que es cuestión de elegir? Venga mamá, es que entonces no se moriría nadie.
MADRE: Que va, hijo. Eso es así, como te lo estoy contando. Y no lo sabes hasta que estás a punto de dejar este mundo, hasta el “mismito” momento antes de irte. No es el rollo ese de que te ves a ti misma y se separa de ti como otro cuerpo, eso que se ve en las películas que a mi siempre me ha dado tanto miedo. Eso no. Es una sensación por dentro desde que tienes uso de razón. Como que estás tan viva que... Me acuerdo de muy pequeñita, en la posguerra, que pasamos un hambre que eso es para contarlo, me comía hasta las cáscaras de las naranjas, que me decían mis hermanos: “Atón, (porque me llamaban Atón, no sé porqué), chica no te comas eso que te va hacer daño a la tripa y se te va a caer el pelo”, pero yo me lo devoraba como si fuera un manjar.
HIJO: Eso también me lo has contado mil veces.
MADRE: Pues eso es, esa sensación de de vitalidad, de de energía, no sé cómo decirte chica, como que estás tan tan viva que... no sé. Y sigo así.
HIJO: En el ataud...
MADRE: Hijo, no te enfades, es que si no te lo cuento reviento. Ya sé que es raro empezar a hablarte, aquí en la caja...
HIJO: ¡Joder, y el susto que me has dado, que casi me da un infarto!
MADRE: Perdona, pero eras tú y nadie más, quien podía entender esto. Hombre, he intentado hacerlo con normalidad, dándote conversación y tal.
HIJO: ¡Menuda conversación!, te has puesto a rajar, como siempre, como una descosida y yo ahí, hala, aguantando el chaparrón, alucinando y acojonado. Es que, de verdad...
MADRE: Hombre, yo también he pasado miedo, que ya sabes que soy muy cagona para estas cosas. Cuando la abuela Marina me decía en broma “cuando me muera, voy a bajar a tirarte de los pelos...” Yo le decía, ay, abuela, calle mujer, que a mi me dan mucho miedo esas cosas. Y mírame tú ahora.
HIJO: ¿O sea que tú también tienes miedo?
MADRE: Hombre, imagínate, a mí los muertos siempre me han dado mucho respeto.
HIJO: ¿pero no decías que no estabas muerta, en qué quedamos?
MADRE: Eso, eso, por ahí va la cosa...
HIJO: ¿qué cosa? Ay dios, me está entrando una angustia.

Llaman a la puerta. Entra el hijo pequeño.

HIJO: Pasa.
HIJO PEQUEÑO: ¿Qué tal bro?
HIJO: Pensé que no ibas a entrar, como con papá te dio “yuyu”.
HIJO PEQUEÑO: ¿cómo estás?
HIJO: Pss.
HIJO PEQUEÑO: (mirando la caja) Joder, qué mierda, con lo bien que estaba.
HIJO: Está bien.
HIJO PEQUEÑO: ¿Hum?
HIJO: Que está muy bien, se encuentra perfectamente.
HIJO PEQUEÑO: Si, claro, allá dónde esté.
HIJO: No, aquí.
HIJO PEQUEÑO: Bueno sí, por lo menos no ha sufrido mucho, ha sido de golpe.
HIJO: No, digo que está bien ahora, ahí, donde está, me lo ha dicho.
HIJO PEQUEÑO: (Abraza a su hermano y los dos lloran) Vamos a comer algo, anda.
HIJO: (asiente)

Salen.

sábado, 10 de abril de 2010

LA FAMILIA Y UN VELATORIO

Acabo de leer vuestros documentos, y sobre todo acabo de ver el video de Pinpinela mientras sostenia a mi hija alicia en brazos.

Empezo y me temia lo peor dispuesta a reirme a carcajadas he acabado llorando como una magdalena, que fuerte, ES LA FAMILIA.


Salvando las distancias, yo tengo una gran gran familia, cuatro tias y dos tios, hermanos de mi padre, 32 primos hermanos: nosotros somos tres, los de mi tio Pepe cuatro, los de mi tia Maripaz tres, los de mi tia Pili que su marido ya murio, ocho, los de mi tia Maria Luisa siete y los de mi tia Purita cinco, este ano se murio uno de sus hijos y unos meses antes se habia muerto su marido. Y mi tio Alvarito,el mayor, casado con mi tia Bi, que es sueca y no tienen hijos, el tb se murio hace ya unos anos, y como mi abuela estaba ya bastante malita decidieron no decirle que su hijo se habia muerto, y al mes mas o menos ella se murio.

Que fuerte, te imaginas que en algun lugar tiempo o espacio materia o o no se que, se lo haya encontrado y el se lo haya dicho?, yo siempre pense que era terrible. En las familias siempre se quieren evitar las muertes…, realmente somos treinta pero mi abuela siempre decia que eramos treinta y dos, igual que durante anos se quitaba unos cuantos anos y cuando cumplio 90 empezo a ponerse de mas.

Bueno y luego tengo casi cuarenta primos segundos que es como si fueran mis primos hermanos, realmente es mas que eso, “Cuanto mas primo mas me arrimo” que se dice en el sur.


Todos mis recuerdos de infancia, adolescencia, primeros enamoramientos, primeras borracheras, fiestas salidas, bodas;bautizos y funerales. Vida Muerte Vida, estan ligados a mi familia. Abuelos, tios, primos, y postizos que siempre hay.

Ideas politicas totalmente opuestas, valores, moral, educación… pero los quiero los adoro, y los puedo odiar al mismo tiempo.

Y es verdad que ahí estan para los problemas.para causarlos pero tambien para solucionarlos
Este gran numero de primos que ya la mayoria estan casados y tienen hijos son de mi padre, que luego estan los de mi madre, mucho mas pequena, mi madre sus dos hermanos, uno se suicido y el otro tiene dos hijos mas pequeño y su mujer. Aunque por supuesto luego estan los primos segundo que so tb 8.500, no se porque con estos, aunque siempre hubo bastante relacion, para mi no son igual;
Los de mi tio Javier, el hermano de mi madre si, esos si son especiales…

Podria contar y no acabar, pero lo mas fuerte de todo es que yo desde el 18 de julio de 2009 tengo mi propia familia, lo que los franceses llaman : ma petite Familla
Toda una experiencia, que después de tener ese cacho familia que tengo, esta tan pequena en la que por el momento somos tres… es la mas grande de todas.
Yo queria hablar sobre la muerte, pero es que solo puedo hablar de la Vida.
Por primera vez tuve una imagen poderosa y convincente de que formo parte de una petite famlille, el otro dia paseando por las Ramblas con mi nina colgando de mi cuerpo cansadito y orgulloso y Manuel de mi Mano.

Que fuerza senti , los tres somos una familia, un circulo que se cierra, algo solido Un normando y una andaluza con sus respectivas familias que no tienen nada que ver forman su propia Unidad su propia familia con una pequena Madrilena, yo a veces no me lo creo aun, creo que no soy capaz de tomar conciencia de la dimension que esto supone. Con lo facil y natural que debe parecer, pues no.

Y el caso es que mi posición dentro de la gran familia ha cambiado, lo noto lo veo lo siento, me tratan diferente, estoy en otro lugar. Ahora somos una familia dentro de la familia, y mientras escribo no paro de borrar, porque todo el rato pongo Soy y Luego me digo :No , no soy, soy Somos.

Esa sensación de ser la petite familla, es la mas potente que he tenido en mi vida.

Y aquí estamos con nuestra pequena familia ,sin saber donde carajo vamos a vivir, La Unidad tiembla, peligra,no sera para tanto, pero joder antes elegia yo por mi misma, y ahora esta La Unidad.
Es como una bola del mundo grande redonda pesada compacta UNIDAD pero se puede disgregar, y entonces que? Puede explosionar, y entonces que?seguiremos siendo una familia? Puede que seamos uno de esos nuevos tipos de familia que tanto se llevan ahora, una familia de uno y una familia de dos, unas veces uno y una veces dos, unas veces uno y unas veces

dos.
Oye porque no?, quien dice como es la Familia?, quien define que es la familia?.

Podemos inventar nuevas familias, nevas formas, romperlas juntarlas, pegarlas, coger media falia de aquí y ponerla con un cuarto de falia de alli.
Deme usted una familia unida.
Yo quisiera una falia numerosa, pues yo una familia gay, pues yo cuarto y mitad de familia tradicional china y pero con algun miembro de rancio abolengo de familia portuguesa.

En fin podemos jugar a las fmilias como a las munecas, no habia un albun con cromos de colección de familias del mundo??

En fin
Estoy desvariando queria contar un velatorio pero me suenan las tripas.

Seguire hablando de la familia

Por cierto Tragedias griegas, La casa de Bernarda Alba, espiritismo familiar para comunicar con algun familiar que se nos fue…


Bueno sigo con lo del Velatorio.

Yo cumplia 18 anos, estaba en Granada, donde ya vivia con mis padres desde hacia unos anos, pero me iba a Priego, cuna de mi familia, a celebrar mi cumple, con mis primos, que por cierto había uno que me gustaba de los mayores, pero que corte.
Pues va y se muere mi Tio Felipe, al que yo adoraba, de la familia de mi madre, nunca me entere muy bien porque es mi tio, creo que su padre era primo hermano de los padres de mi madre que a su vez eran primos hermanos (cuanto mas primo mas me arrimo) total mi tio Felipe, su hermano, Mi tio Pepeelcura, su madre que ya se murio, La Chacha Encarnacion,y el padre de estos al que yo no conoci, siempre vivieron en una casa( la casilla) que habia en el jardin de mi Abuela Maria, y cuando ya murieron mis abuelos se fueron a un piso.

Bueno mi chacha se murio y quedaban juntos viviendo mi Tio Felipe soltero y su adorado hermano mi TIOPEPEELCURa que era el mayor.
Pues el dia de mi 18 cumpleanos, va y se muere , se lo tuvieron que llevar a granada y alli se murio, asi que nos tuvimos que ir a priego en cortejo fúnebre, y era mi cumpleanos18.

Total que decidi celebrar mi cumple al dia siguiente que era sabado o algo asi habia un superpuente.
Esa noche se armo el velatorio en el piso de los dos, cuando llegamos ,ya por la tarde Genoveva que era la senora que cuidaba la casa la comida y a ambos tios, ya se habia encargado de organizar todo, y estaban todas las beatas y beatos de Priego y miles de personas mas que pasarian aquella noche por alli, pues los dos hermanos son dos personajes especiales de priego .

La casa se lleno de sillas de madera, el feretro no se donde lo pusieron pues yo tenia tanto miedo no se porque que no me movi de la salita en toda la noche ni para ir al bano.

Mi TIOPEPEELCURA, hermano vivo, estaba desolado, triste, desncajado, yo nunca lo habia visto asi, no daba credito a que su hermano y unica compania se hubiera muerto de la noche al dia.
Las vecinas no paraban de llegar, traian caldo, flanes, empanadillas de carne, de flanin, albondigones flamenquines, aquello, cada vez mas parecia un bautizo, se iban quedando por donde podian rezaban un rosario y se quedadan de “comejasion” u chachara.

Esto iba a durar toda la noche. Yo nunca habia visto ni estado en un velatorio. Total estaba yo alucinada con la situación, pues cada persona que entraba por la puerta y venia a darnos besos y preguntarme: Hay, tu no seras la hija de Maria Pura, te he sacao por el Paresio. Hay que bueno era Don Felipe, hay que solo se va quedar Don Jose, Hay que…
Luego ya iban a donde mi tio Pepeelcura (don jose) y este, que es un hombre elocuente, cabal, andaluz que le gusta hablar y exagerar un poquillo, con gran sentido del humor, bueno pues alli destrozado, cada vez que le daban el pesame y le preguntaban ¿Pero como ha sido? Asi de repente?
Pues el durante toda la noche sin cansarse iba contando una y otra vez todo lo ocurrido, cada vez con mas detalles con mas inspiración, con mas gestos, era su monologo, yo en ese momento no entendi nada, me parecia grotesco y de mal gusto recrearse de esa manera en el dolor, y cada uno le preguntaba con mas vivacidad con mas carnaza, eso era mi sensación, y mas se recreaba el, y mas podian salir sus lagrimas y llorar , y ya se ponia a hablar de otros capitulos de la vida de Mi Tio Felipe, y todo se Mezclaba,y los gestos mas grndes y la voz mas alta, y llego a quedarse casi afonico, creo recordar. MI sensación era indescriptible, tengo las imágenes y lo que en mi producia, pero no es facil transmitir aquella Comedia tan trágico, tan dramatica, anos después comprendi la necesidad de mi tio de hacer todo aquello, de declamar todo lo que sucedió, los detalles mas escabrosos de la muerte, del hospital, del viaje, era como si a medida que lo contaba a uno y a otro y otro asi toda la noche y la madrugada, pudiera hacerlo realidad, el echo de la muerte de su hermano.lo queria con pasion, fue muy dolorosa su muerte, y cuanto mas “jugaba” con el Dolor y lo contaba y se regodeaba en ello, mas iba elaborando su duelo.

Pero eso solo pude comprenderlo mucho después. Yo cumplia 18 anos esa noche.

CARTA A MI MADRE MUERTA III

“Aquí estoy solita”. Hasta una foto me hice en una cala de Menorca en la que encontré una casa única y aislada, pequeña y encantadora también, en medio de la vegetación mediterránea y de las rocas de la cala, y a la que habían llamado “solita”. No pude evitarlo. Demasiadas asociaciones y similitudes. Fue gracioso. Mi madre también se lo tomó a risa, pero de fondo sólo había un problema. La soledad. Tu soledad mamá. Esa soledad fraguada día a día desde que yo tengo recuerdos o uso de razón. Rechazando a todos, tarde o temprano, desconfiando de todos, y tarde o temprano encontrándote otra vez sola. Sola. Sola. Sola. Sola. Sola. Sola. Laso. Laso. ¿lazo? Losa. Losa la que me ha caído a mí. La que nos ha caído a nosotros, a tus hijos para evitar que estuvieras sola. Si saber, quizá ahora un poco pero no del todo, que es imposible, que has elegido estar sola. Incluso, cuando era más joven, quizá hasta los 26, cuando encontré de verdad mi vida propia, mi vida, pensaba, ¡fíjate! que si te murieras yo me iría a la tumba detrás de ti. Me imaginaba apuñalándome y muriéndome a tu lado, acompañándote siempre, a tu lado, como cuando te digo que en algún punto no se rompió el cordón umbilical imaginario que ahora nos une de esta forma tan dolorosa a veces. Y ahora te vas, sola una vez más y nosotros no podemos hacer nada. Me pregunto incluso si nos lo reprocharás también ahí bajo tierra, el que te hayamos dejado sola una vez más. Vaya carga la nuestra ni aún muerta vamos a dormir tranquilos, dormir sin sentimiento de culpa, una culpa que nos duele y que tú nos has instilado gotita a gotita, la que tú misma has sentido siempre, en la que te han educado en esa maldita iglesia reformada holandesa, calvinista y tremenda, cruel como todas, que sólo quiere que suframos para tenernos sometidos. Y así estamos mamá, sometidos a esa culpa que nunca nos va a abandonar ni aunque nos la trabajemos con psicólogos, terapeutas, teatro and what not. Para que luego diga el tío Claudio que no hay dolor. Joder. Y sólo de pensar que te mueres, que estás muerta se me abren las carnes y sangro y supuro con todos los líquidos de mi cuerpo. Qué horror. Qué dolor tan grande. Verte muerta. Imaginarte muerta. Imaginarme la vida sin ti, aunque no te vea a menudo. Imaginarme el vacío mortal que quedará en el momento del día en el que solemos hablar, todos los días, cuando me acompañas al trabajo. Cuando te digo buenas noches. Todo por teléfono. Qué pena. Cuántos momentos de precipicio insalvable. Sólo espero no caer en ese abismo. Resulta muy atrayente, la caída, el vértigo, el cosquilleo en el estómago, el golpe contundente y seco y el desmembramiento. Supongo que sólo eso me apetecerá el día que no estés, el día que dejes de respirar. Y me quede yo también “solita”.

Las niñas tan chiquitas ya se han aprendido la palabra y desde que son capaces de unir
sílabas y pronunciarlas, cuando quieres ayudarlas en algo, muchas veces dicen “yo zolita”. Increíble.

También, no hace mucho y no sé a santo de qué, la verdad, me dijiste que cuando te murieses no querías que te incinerasen, qué horror, que tú no soportas el calor y la sola idea de consumirte en llamas y muerta de calor te aterra más que la propia muerte, así que a ti te enterramos. Es más, con esa mentalidad práctica y ahorradora, y viendo que Arturo había hecho un arcón para una escenografía, me sugeriste que no nos gastásemos tampoco mucho dinero en el ataúd, total para estar bajo tierra, mejor que Artur hiciese un cajón sencillo con cuatro tablones y sin barnizar ni nada. “yo soy muy austera, por eso me encanta el Románico”
¡Ay, mami, mami!

CARTA A MI MADRE MUERTA II

Siempre es complicado escribir esto, porque probablemente no
lleguen todas las palabras que existen en el mundo para poder
describir todo lo que te tengo que agradecer. Desde que era
pequeño, renunciaste a todo lo que podias haber sido, a todo lo
que podias haber hecho, a tu vida, simplemente por mi. Dejaste
a un lado todo para dedicarte en cuerpo y alma a hacer de mi la
persona que soy ahora. El empeño, el tesón, la fuerza, la
valentia, son cualidades que ahora tengo gracias a ti, por cómo
te has volcado en mi. Al ser el pequeño y tenerme "tarde", hizo
que no me quitaras ojo de encima ni un sólo momento. Algo que
por veces, me hastiaba, pero que con el tiempo he llegado a
comprender. Recuerdo la etapa de la adolescencia, en la que no
entendía el porqué de tu sobreprotección, tenias un miedo
horrible, parecia por veces enfermizo, a que alguien ó algo
pudiese hacerme daño y ahi estarías tu para impedirlo. Hoy lo
entiendo.

La entrega sin límites, el "aqui estoy hagas lo que hagas", el
amor, el cariño que me has dado jamás podré olvidarlo. Ese
afecto y esa protección que tú me has dado siempre renunciando
a ti misma. Ese amor incondicional de un inmenso valor, que a
veces me da la sensación que no te he podido agradecer ó me
quedo con el miedo de no habértelo demostrado como deberia.
Ese amor de "guerrera", de "madre gallega", de "defensa a
muerte", tú solidaridad y tu afecto hacia los demás, la protección
a los tuyos me lo has transmitido desde siempre y nunca podré
agradecértelo lo suficiente. La fuerza con la que siempre has
levantado esta familia ha sido mi mayor ejemplo durante años y
años y has conseguido dejar ese legado en mi. Me veo todos los
dias cuidando y defendiendo a la gente que quiero con uñas y
dientes, con una entrega desorbitada que sólo tú me has
enseñado a tener. El levantar el teléfono y saber que estabas
ahi, el dar una opinión que en un segundo me podia levantar ó
hundir, ese poder que siempre has tenido ha sido objeto de mi
admiración más profunda. La facilidad que siempre tuviste para
saber adaptarte a los tiempos, a mis ritmos, a lo que me pasaba,
a lo que queria. Siempre ahi incondicional, te gustase ó no y sólo por el inmenso amor que siempre me has dado. Eso sólo lo hace
el amor. ¿Eso yo cómo lo pago?¿Cómo te lo puedo agradecer?
¿existe tiempo material ó demasiadas palabras para poder
hacerlo?..Nunca hubo nada más valioso que el saber que te
tenia ahi pasase lo que pasase. Han tenido que pasar muchos
años hasta que yo me diese cuenta de ello. Hasta el fin. Más allá
de todo. Y eso no se paga con nada.

Te echaré de menos. Echaré de menos la complicidad, echaré
de menos tu incondicionalidad, el amor en estado puro. Nunca
tendré la valentía de renunciar a lo que deseo como lo has hecho
tú. Gracias por hacerme cómplice de esa integridad y de haber
crecido con ese cariño y ese amor que me ha hecho ser la
persona que soy hoy en dia y crecer sin miedos. GRACIAS."

CARTA A MI MADRE MUERTA I

Dónde carallo estás? Que te busco por la casa y no te encuentro. Déjate de tonterías y sal del escondite que ya está bien de juegos. Bueno, esto es absurdo…. ¿quieres hacer el favor de salir? Mamáaaaa! Por favor, sal ya! Pero dónde estás?? Muy bien, voy a contar hasta 10! Voy a contar hasta 10 y quiero que salgas!

10 (Diez años tenía cuando hacía la primera comunión)
9 (Cuando consentiste en que tuviésemos al final un perrito)
8 (Tuve las paperas)
7 (Me puse gafas por primera vez)
6 (Me disfracé en carnavales de enfermera) Mamá, me estoy cansando, sal ya, no me hagas que me enfade por favor….
5 (Fuimos a Madrid en Semana Santa)
4 (Me regalaron unos cassettes con cuentos narrados) Ya casi estoy terminando mamá
3 (Empecé en el colegio) Sal ya mamá que ya casi termino…
2 (Me hice un corte en la frente y me dieron dos puntos) Mamá estoy a punto de terminar…..
1 (Soplé mi primera vela de cumpleaños)

Mamá, por favor……….. vuelve, vuelve otros diez años (mi primera discoteca, mi primera operación, mi primer novio, mi primer beso, mis cambios y cambios de carreras…) vuelve otros diez por favor …… dame diez horas contigo, déjame reñirte, reprenderte, aconsejarte, sermonearte, acompañarte, enfadarte,